Correspondencia

Claudia Gutiérrez Gómez
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Introducción

Neisser y Jadassohn describieron por primera vez la pitiriasis liquenoide (PL) en 1894. Es una enfermedad cutánea adquirida, más frecuente en niños y adultos jóvenes, difícil de tratar. Hoy en día se le considera una vasculitis linfocítica, y está separada del grupo de alteraciones parapsoriásicas.Se caracteriza por una dermatitis papuloescamosa polimórfica difusa de duración, curso y severidad variables. El espectro de presentación incluye pitiriasis liquenoide y varioliforme aguda (PLEVA), así como pitiriasis liquenoide crónica (PLC). Mucha describió la PLEVA en 1916, y Haberman en 1925, por lo que se le conoce como enfermedad de Mucha-Haberman. Hay gran cantidad de teorías en relación con la patogénesis de la enfermedad. Se ha propuesto una respuesta de hipersensibilidad a agentes infecciosos con base en el bajo porcentaje de células T CD4+ y CD8+ circulantes, como se observa en algunas enfermedades virales. Con frecuencia, los casos de PLEVA y PLC muestran alteraciones clonales de las células T; algunos pacientes con PLC desarro llan grandes placas de parapsoriasis y micosis fungoide.1,2 Aunque en muy bajo porcentaje se presenta también en niños, se sugiere que algunos casos de linfoma en pacientes con PL en realidad representan un diagnóstico erróneo de papulosis linfomatoide. 3 Este posible potencial maligno, así como las alteraciones sistémicas y cosméticas asociadas a PL, sugieren la necesidad de un tratamiento.4 A pesar de desconocer su etiología, en algunos estudios se han mostrado anticuerpos contra toxoplasma, citomegalovirus, parvovirus, adenovirus, Epstein-Barr y varicela zoster, y se han propuesto múltiples tratamientos, todos con grados variables de eficacia.5,6 Los antibacterianos —tetraciclina, eritromicina y dapso na— y los antivirales —aciclovir— han mostrado utilidad razonable en PL en sus dos formas.4,7 Estos agentes también se recomiendan para prevenir o tratar infecciones secundarias asociadas.

 

 


La fototerapia es la terapia más eficaz. Se emplea en diversas modalidades, en especial UVB, y aunque el efecto se desconoce, se piensa que es a través de la inmunomodulación de la radiación ultravioleta. Los corticosteroides tópicos y alquitrán de hulla son útiles en las presentaciones leves y moderadas de PL para aliviar la inflamación y el prurito. Los antihistamínicos sirven para el prurito severo. Pueden usarse emolientes generales en la piel para la xerosis ocasional. Sin embargo, los emolientes tópicos y corticosteroides no alteran el curso de la enfermedad .

 


Un inmunomodulador tópico, como el tacrolimus,8 ha demostrado beneficio en el tratamiento de PLEVA y PLC, quizá por su acción antiinflamatoria para afectar las células T.9 Los medicamentos sistémicos, como corticosteroides, metotrexate, calciferol oral (ergocalciferol), pentoxifilina, oro, tiabendazol, 4 diaminodifenil-sulfona, gammaglobulina intravenosa, ciclosporina y retinoides, se aplican en manifestaciones más severas y recalcitrantes de PL. La forma fulminante de la enfermedad debe considerarse una emergencia, pues requiere hospitalización, debridaciones, y toma y aplicación de injertos.10 Actualmente no existe un consenso en cuanto su manejo, y en general se acepta que una terapia combinada es mejor. Sin embargo es muy difícil de tratar la PLC debido a su naturaleza impredecible y respuesta deficiente al arsenal terapéutico.

 


Asimismo, puede utilizarse el láser médico VBeam de colorante de luz pulsada con sistema de enfriamiento. La salida del láser se suministra a través de una fibra óptica acoplada a apuntadores desmontables. El dispositivo de enfriamiento dinámico permite proteger la epidermis y dermis papilar del daño no específico de la energía lumínica, y reduce el grado de dolor y de molestias locales en el momento del disparo. Las contraindicaciones son la fotosensibilidad a la banda 565-590 nm, síndrome convulsivo desencadenado por luz, terapia anticoagulante, plaquetopenia declarada, fármacos fotosensibilizantes asociados y fototipo VI de Fitzpatrick. Caso clínico Se presenta a un paciente femenino de 17 años de edad con dermatosis diseminada en cara anterior de tórax y miembros superiores, de ocho años de evolución; se caracteriza por la presencia de pápulas eritematosas, algunas con escama fina en su superficie y otras con costra de aspecto necrótico, vesículas y algunas cicatrices varioliformes, más otras atróficas. Con diagnóstico clínico de PL, se realizó biopsia de piel en huso de 10 × 0.22 mm que reportó epidermis con acantosis regular con focos de paraqueratosis y formación de costra, focos de espongiosis y exocitosis, algunas células disqueratósicas aisladas y eritrocitos intraepidérmicos, así como dermis con infiltrado linfohistiocitario perivascular y alrededor de algunos anexos foliculares, en algunos cortes con invasión de células inflamatorias dentro las paredes de los vasos; también se observaron focos de necrosis fibrinoide y extravasación de eritrocitos. Impresión diagnóstica: pitiriasis liquenoide aguda (fotografía 1).


La paciente recibió múltiples tratamientos sin mejoría (lubricantes y corticosteroides sistémicos y tópicos). En el último año se le administró metotrexate durante 10 meses, con remisión parcial (fotografía 2). Se le aplicaron 24 sesiones de láser vascular de colorante de luz pulsada (VBeam Candela) y desaparecieron las
lesiones activas, pero quedaron manchas hipercrómicas residuales (fotografía 3). Los parámetros fueron un diámetro de pulso de 7 mm, duración del pulso de 3 ms y una intensidad de 8.5 a 10 J/cm2.

Discusión
Con base en la bibliografía del láser de colorante de luz pulsada VBeam para el manejo de liquen escleroso y atrófico y psoriasis, así como la respuesta adecuada a la fototerapia en los pacientes con pitiriasis liquenoide, y tomando en cuenta la esencia histopatológica de la pitiriasis liquenoide et varioliformis acuta, que es una vasculitis linfocítica, se ha pensado que el efecto de fototermólisis selectiva permite eliminar los vasos afectados.11,12,13,14,15
Se presenta este reporte como opción terapéutica para pacientes con respuesta deficiente a manejos conservadores, pero se necesita ampliar el tamaño de la muestra para definir el papel del láser de colorante de luz pulsada VBeam en pacientes con PL.