Caso clínico
Paciente femenina de 54 años de edad hospitalizada en la
Unidad de Terapia Intensiva por síndrome de distress respiratorio
secundario a un rechazo agudo de riñón postrasplante
de cinco días de evolución.
Antecedentes personales: insuficiencia renal crónica de
dos años de evolución, motivo por el cual se le realizó un
trasplante renal; el resto de los antecedentes fue negativo.
El residente de turno de la Unidad de Terapia
Intensiva refiere que la paciente, aparte de sus alteraciones
sistémicas, no presentaba ningún cambio en el nivel
ungueal; fue hasta tres horas después de iniciado el turno
durante su ronda cuando observó cambios de coloración en
el nivel del dedo índice derecho, por lo que solicitó a enfermería
le cambiaran el oxímetro al dedo índice izquierdo,
donde de nuevo presentó cambios similares al dedo índice
derecho, por lo que se realizó interconsulta al servicio de
dermatología. La paciente no había recibido ningún tratamiento
con anticoagulantes.

Es una paciente con dermatosis localizada en ambos
pul pejos y uñas de los dedos índices derecho e izquierdo,
constituida por hemorragia subungueal y lesiones vesiculo-hemorrágicas en nivel de los pulpejos que trazan el área
del oxímetro (fotografía 1). Respecto del resto del examen
físico, la paciente presentó mal estado general y ventilación
mecánica.
Con estas alteraciones se diagnosticó hematoma iatrogénico
de las uñas, por lo que se revisó la técnica de colocación
del oxímetro (fotografías 2 y 3). La paciente falleció
ocho días después debido a sus complicaciones sistémicas.
La presente alteración ungueal estuvo condicionada por la
isquemia provocada lamentablemente por la mala colocación
del oxímetro.
La iatrogenia es más frecuente de lo que se cree, y es un
riesgo evidente para los pacientes. “Iatrogenia” es todo tipo
de alteración del estado del paciente producida por el
médico, por tratamientos médicos o por medicamentos.Este estado puede también ser resultado de tratamientos de
otros profesionales vinculados a las ciencias de la salud,
como terapeutas, enfermeras, etcétera.1
Existen hemorragias del aparato ungueal que se consideran
iatrogénicas, como la provocada por la técnica pen push
al momento de hacer el examen neurológico con un lapicero
para obtener respuesta al dolor en un paciente en estado de
coma en la unidad de cuidados intensivos; en este caso, después
de varias semanas de estar en coma, se observó hemorragia
subungueal de los dedos donde se realizó el examen.2
La manipulación arterial es otra causa de hemorragias
iatrogénicas. Se han encontrado hemorragias subungueales
de manera distal a los sitios de punción de las arterias radial
y braquial por catéteres arteriales. El mecanismo de esta
lesión no está bien definido, pero se cree que la embolización
fue la responsable.3,4

Otro tipo de hematoma es el del pliegue proximal causado
por el uso del oxímetro en pacientes de terapia intensiva,
condicionado por la presión constante y traumática
que ejerce el dispositivo.5 Este hematoma aparece en
pacientes en cuidado crítico en donde la oximetría de pulso
es uno de los avances más importantes para supervisar la
saturación arterial de oxígeno de manera no invasiva.
Los hematomas iatrogénicos pueden cursar sin ningún
otro cambio del aparato ungueal más que la discromía provocada
por ellos; no requieren ningún tipo de tratamiento,
pues desaparecen espontáneamente.
Para que no se produzca este tipo de hematomas se
debe capacitar al personal médico y de enfermería sobre la
técnica correcta de colocación del oxímetro y dar a conocer
este tipo de hematoma, desconocido para muchos.
No debemos olvidar que los hematomas pequeños y
grandes del aparato ungueal no traumáticos pueden ser
manifestación de enfermedades sistémicas o infecciosas, así
como reacciones medicamentosas.