Los fotoprotectores, impermeables parciales pero necesarios
Los protectores o filtros solares (término más preciso que
bloqueador solar) resultan ser una mezcla de varios ingredientes
en un vehículo optimizado para cada tipo de piel
(grasa, xerótica, etc.). Actúan básicamente mediante dos
me canismos: dispersión-reflexión de la energía, y absorción
de energía.32
El tamaño de las partículas es importante para disminuir
su visibilidad y es un reto fabricar filtros que posean
SPF > 15 sin que muestren coloración blanquecina, lo que a
la mayoría de los consumidores le parece desagradable (el
efecto de remanencia genera sensación de pegajosidad).
Los
filtros solares químicos absorben energía en sus electrones y
la devuelven en una diferente longitud de onda de menor
peligro. Los filtros físicos dispersan y reflejan la energía
UV.1,3,32
Los filtros solares disponibles hoy en día reducen los
dímeros de pirimidina, la acumulación de proteína p53
mutante y la producción de radicales libres en la piel. Aúnes difícil que losfabricantes cumplan con un amplio espectro
y una cobertura adecuada.
No se ha logrado homologar la UVA. La cobertura de
amplio espectro no garantiza un bloqueo completo, y todavía
se deja al riesgo del consumidor conseguir un filtro solar
confiable.1,3,33
Los filtros solares habituales, que protegen en longitudes
de onda con intervalos de protección de 260 a 380 nm,
se clasifican de la siguiente forma:32
1. Inorgánicos o físicos, constituidos por polvos inertes de
origen mineral, solubles y opacos, de alto poder cubriente, que actúan por dispersión y refracción; son dióxido
de titanio, óxido de cinc, óxido de hierro, mica y
caolín.
Tienen efecto de remanencia y fotoestabilidad.
2. Orgánicos o químicos que, con benzofenonas (oxibenzona,
dioxibenzona y sulisobenzona), protegen parcialmente
de los UVA y preferentemente los UVB. Éstos son
PABA, cinamatos (octil metoxicinamato y cinoxato), salicilatos (homosalicilato, octil salicilato y trietanolamina
salicilato), antranilatos (mentilantranilato), al igual
que octo y etocrilenos.
3. Biológicos, que son toda una realidad como sustancias
naturales que se absorben y logran neutralizar radicales
libres y la multitud de reacciones de oxidación que
puedan suceder. Entre ellos destaca el ácido ferúlico,
antioxidante vegetal que estabiliza las vitaminas C y E
tópica, las cuales absorben y neutralizan radicales libres
y reacciones de oxidación. Otros más son los polifenos
del té verde y negro, con un polifenol EGCG (epigallocatechin-
3-gallate) de gran acción antioxidante, flavonoides
(isoflavonas), ácido ascórbico tópico, calcitrol, calcipotriene,
ácido caféico, cafeína, Polypodium leucotomos y T4
endonucleasa V.7,32
En todos estos filtros cuenta la eficacia de su preparación a partir del vehículo, pues puede afectar la medida
real del SPF. Además, el filtro debe ser capaz de dispersar el
principio activo de manera uniforme y fácil, ser resistente al
agua y contar con propiedades que consideren penetración
cutánea, fotoestabilidad y cualidades cosméticas, de modo
que aseguren la preferencia y el apego por parte del paciente
que lo use. Se acepta que el balance entre pantallas minerales,
orgánicas y químicas, la tolerabilidad y fotoestabilidad,
se incline más hacia el lado mineral. Los pacientes con
cutis mixto o de predominio graso son los más refractarios a
aceptar un filtro solar ideal.
Existe marcada diferencia y notoria discrepancia para
comprobar la utilización y beneficio de los protectores solares.
Los estudios retrospectivos dan cuenta de los efectos
veraces y benéficos que otorgan, pues se compilan luego de
su uso en condiciones reales, y toman en cuenta sus aplicaciones
adecuadas y las inadecuadas. Por otra parte, los estudios
intervencionistas miden lo que se puede hacer en condiciones
favorables acordes a normas de comportamiento,
es decir, en un plano “hipotético”, supervisado y conducido
en favor del uso más pulcro posible, donde el paciente en
estudio en realidad lo emplea como debe ser, mediante críticas
correctoras frecuentes.3,6,33
Por todo lo anterior, es un desafío aclarar en su más
límpida acepción lo que significa usar un protector solar. En
general se admite que se emplea menos cantidad del protector
solar del que se recomienda. Asimismo, el momento
y la frecuencia de aplicación son criticables, pues a menudo
no queda claro si el filtro se debe aplicar antes o después de
iniciada la exposición.
La homologación total de los FP tópicos ha sido una
preocupación continua. Se ha tratado de equiparar in vitro
(método australiano) varios intentos, como el método COLIPA
para UVB, y también in vivo (método de oscurecimiento
inmediato de pigmento, IPD, y método de pigmentación
persistente, PPD). En particular, el método PPD es el que
más se aproxima a las condiciones “reales” de uso de un
fotoprotector UVA, y se estandarizó en 1998 en Japón, por la
JCIA.32 Ahora se precisa un método de “coalición” COPILA
—FDA del cálculo del índice— certificado UVA (PPD in vivo)
con la ecuación SPF/ UVA, que debe ser < 3.26,31
Las características del filtro solar que hoy día acepta el
consumidor son un factor de protección de 30 o más, una
acción duradera en la piel por fijación a la capa córnea
(sustantividad), resistencia al agua y sudoración excesiva
(remanencia), estabilidad, facilidad de aplicación, y que no
sea tóxico por penetración sistémica ni sensibilizante. En la
actualidad las formulaciones son microaireadas, con polímeros
de silicona de alta remanencia sin sensación de grasa
y pigmentos minerales ultramicronizados. Igualmente
importante es la tecnología de alta cobertura, con polímeros y micropartículas de sílice, de baja viscosidad, textura
muy fluida y que conserva el intercambio gaseoso de
la piel.
Las sustancias activas más recientes son Tinasorb S (anisotriazina), Tinasorb M (metilenbis benzotriazol), Mexoryl
XL (ácido sulfónico tereptalideno dicanfor) y Mexoryl (drometrizol
trisulfónico), con picos de absorción más estables,y cumplen con los estándares de cobertura óptima y de
amplio espectro.9,32,33
Beneficios de los filtros solares en la salud
de la población general
Los beneficios trascienden la prevención de cáncer de piel.
En la mercadología comunitaria, el mensaje “el sol produce
cáncer” hoy no parece tan contundente, pues la práctica
diaria demuestra que aún no se genera el hábito cotidiano
conforme al aforismo “use cremas fotoprotectoras y viva
mejor”.
Usar filtro solar protege durante la actividad física y
ésta es importante para combatir a la par otros grandes problemas
de salud pública, como la obesidad, diabetes mellitus
y enfermedades cardiovasculares, como hipertensión
arterial sistémica y los estados subsecuentes al postinfarto
del miocardio. El ejercicio también es importante para prevenir
enfermedades como depresión, osteoporosis y algunos
tipos de cáncer (colon y mama).5,6,17
Se deben enfrentar varios factores conductuales para
reducir las enfermedades debidas a la inactividad física
y la disponibilidad de filtros solares elimina una excusa de
las actividades al aire libre. Una preocupación respecto
del aumento en el uso de filtro solar es la deficiencia de
vitamina D.
En estudios de casos y controles se encontró que las
personas que utilizan bloqueador SPF 15 no tienen mayor
riesgo de tener osteoporosis en comparación con el grupo
control. Una exposición mínima de sol (de 10 a 15 minutos
en brazos y piernas, o manos, brazos y cara, dos a tres veces
por semana) más un aumento en la ingesta de vitamina D,
en especial en invierno, son suficientes para garantizar la
disponibilidad adecuada de vitamina D.34
La conclusión de este “pretexto” tan sonado es que
la síntesis epidérmica de vitamina D, con la influencia de la
radiación ultravioleta, no es obstáculo para una buena fotoprotección,
pues las solas exposiciones de 10 min (forma
habitual involuntaria al conducir en automóvil), dos veces
por semana bastan para una síntesis idónea.5,7,34
Por último, debemos estar conscientes de que los bloqueadores
solares no evitan por completo el riesgo de desarrollar
melanoma. Por tanto, es importante realizar autoexploraciones
periódicas para detectar y dar seguimiento a
lesiones nuevas. El uso cotidiano de protectores solares no
es una garantía. La mayoría de los estudios se realizó con
2 mg/cm2 o su equivalente de 30 ml para cubrir toda la superficie corporal. Esto es utópico, pues, si se aplican los obligados
2 mg/cm2, equivaldría a gastar uno o dos envases diarios
por persona en un día de playa, lo cual nunca sucede.35,36
La aparición de dermatitis alérgicas de contacto son
fre cuentes en los filtros con benzofenona-3, avobenzona,
sulisobenzona y enzulisol.33,36 Del mismo modo, también
limita su uso la absorción sistémica, en particular con oxibenzona,
razón por la cual se cuestiona su empleo (aún discutible)
en niños menores de seis meses de edad (proporción
de superficie cutánea, peso corporal y capacidad de
ab sorción). Otras reacciones cutáneas secundarias e indeseables
(no sólo por el producto activo, sino por el vehículo y los conservadores) son erupciones acneiformes, eccema
irritativo, miliaria, fotosensibilidad y seborrea. De estas
reacciones, la sustancia que genera más problemas ha sido
el PABA y sus derivados (hasta en 7% de los pacientes).1,36
La ropa constituye una buena protección frente al sol y
se mide en unidades UPF. Se han realizado múltiples estudios
para determinar la más adecuada, según la eficacia de
su porosidad, peso, espesor y color: las camisetas de algodón
protegen 15 UPF (menos que una crema antisolar 15
SPF), y si están húmedas o mojadas, aún menos.32,37
No ha sido sencilla su homologación, y lo mismo sucede
con gafas o lentes antisolares, ni potenciar el efecto. Algunas empresas tienen en el mercado productos de elaboración
propia. El Cibafast-Cel es un absorbente que aporta un
UPF mayor de 40 que se añade al color de la ropa, no produce
dermatitis de contacto y resiste a los lavados.32
El Tinasorb-S (Bis-etilhexiloxifenol metoxifenil triazina)
produce una absorción de UV muy amplia, y la ropa
queda impregnada durante el lavado. Mientras más se lave,
más protección antisolar adquiere la ropa. Se han comercializado
prendas tratadas con ácido ferúlico, que absorbe más
de 90% de las RUV y otorga también más protección contra
Staphylococcus aureus.32
Además, algunos fluorescentes ópticos de la vestimenta
transforman el color blanco-amarillento en azul, y también
tienen efectos de reflexión y absorción de la luz. Los
gobiernos estatal y federal tienen un papel importante
en el desarrollo de nuevas normas, como la legislación
sobre camas de bronceado y quizás hasta políticas sobre el
cobro del IVA de modo que, como sucede por ejemplo
en Australia, la venta de bloqueador solar esté exenta
de él.1,38
La lesión clínica líder y preludio patognomónico del
daño solar profundo y severo es la queratosis actínica. A par -
tir de su conocimiento, evolución y predisposición clara se
ha pretendido verificar con rigor el logro más importante de su reversibilidad de largo plazo. En efecto, los ensayos prospectivos,
longitudinales y controlados con placebo han
mostrado una reducción significativa en la cantidad y aparición
de lesiones nuevas, y por periodos de observación
significativamente valiosos (más de tres años).39
Las hipótesis son dos: Las queratosis actínicas modifican
su conducta biológica carcinogenética y reducen así su
propensión hacia la atipia, por una parte, y por otra, si el sistema
inmunitario estaba suprimido por sobrerradiación, se
recupera su efecto protector de vigilancia antineoplásica.
Ambas explicaciones no son excluyentes entre sí, y ambas
pueden explicar los resultados benéficos.35,39 En estos pacientes, quizá la consulta geriátrica más frecuente de hoy y
del futuro, en donde el riesgo carcinogenético se perciba
muy alto, indicada como infaltable en cada prescripción,
sea un sistema de fotoprotección combinada, nada menos
que con el promisorio polypodium leucotomos por vía oral, que
ya ha demostrado su acción benéfica al ser recetado cuando
menos durante un año.40
Otras estrategias para la prevención primaria del
cáncer de piel. Decálogo ideal para ejercer la
protección primaria mundial con fotoeducación
Es importante reconocer las intervenciones que reduzcan
en la población general la exposición solar, además del uso
concienzudo de filtro solar, que equivalen a medidas naturales
que permiten limitar los daños cutáneos acumulativos
inducidos por la radiación solar:
1. Ropa
Las camisas de manga larga y pantalones, sobre todo en los
meses de verano, brindan protección directa de las RUV, en
especial cuando se utilizan junto con el bloqueador solar.
Debe ser ropa atractiva, fácil de usar y que permita el libre
acceso de aire entre el cuerpo y la prenda. Con una ropa
adecuada se reduce hasta 93% la radiación incidente. Si los
dermatólogos mismos usan camisetas y gorras, o sombreros,
en sus actividades expuestas al sol, cabe predecir que sus
pacientes lo harán también.37
2. Sombreros
Son recomendables sobre todo los de ala ancha, que actúan
de dos maneras: protegen la cara y el cuello y también el cráneo
en el caso de personas de cabello corto, delgado o con
calvicie. Se destaca su uso sobre todo en niños, desde edades
tempranas. Un sombrero con un ala de 15 cm (6 pulgadas) es
lo mejor. Las gorras de beisbol no protegen la parte de atrás
del cuello ni la parte superior de las orejas. Los lentes de sol
protegen los ojos. Lo mejor sería unos lentes que filtren UVA
y UVB. La exposición al sol aumenta el riesgo de cataratas.
Los hombres también deben aplicarse filtros solares en cualquier
sitio de calvicie, y aplicar de nuevo más o menos cada
hora si hay sudoración o se va a nadar.7,10,25
3. Búsqueda de sombras
Se debe procurar que las personas busquen la sombra cuando
están al aire libre, sea de árboles o construcciones. En un
estudio en Australia en 33 escuelas primarias se encontró
que sólo 15% de las áreas de juego tenía sombra. Debemos
recordar que un niño se encuentra en la escuela casi la
mitad del año y que la exposición al sol es responsabilidad de las escuelas.41
La FP que produce la arboleda es fundamental si las
actividades cotidianas son al aire libre.12 Su protección es
mayor que la de una sombrilla, y llega a ser muy alta si la
arboleda es muy frondosa. Se aconseja en grandes ciudades
donde sus habitantes tienen el hábito de pasear o hacer
deporte en los parques. No obstante, su factor de protección
(de 10 a 30) varía mucho según la latitud geográfica, pues
ésta condiciona mucho el tamaño de la sombra.13 En los
próximos años la sombrilla de playa será del tipo “iglú”.10,32
Las escuelas deben procurar tener áreas sombreadas,
expandir el área de juego techada y programar el recreo y
las clases de educación física en horarios en que las radiaciones
ultravioleta sean menores. En un estudio se estimó
que hasta 47% de la exposición diaria a los rayos UV ocurre
en los recesos y 16% tan sólo en el recreo.5,38
4. Horarios pico de mayor exposición
La gente debe conocer los horarios con mayor exposición a
los rayos UV, por lo que serían útiles las campañas de salud
pública de modo que disminuyan las actividades al aire
libre en el horario crítico de 10 am a 2 pm. Sin embargo,
debido a la gran distribución de husos horarios y a los ajustes
en horarios de verano para ahorrar luz, esta ventana de
10 a 2 no es universal para capturar la exposición crítica. Un
mejor método es la “regla de la sombra”, según la cual el sol
es más intenso cuando la sombra es más corta que lo que la
genera (cuando el tamaño de la sombra proyectada por el
cuerpo es de menor longitud que éste). No se deben programar
actividades deportivas o de rehabilitación al aire
libre en esa franja horaria, y hay que explicar a los profesores
de las escuelas y a las sociedades de padres de familia el
motivo del horario aconsejado.1,7,10
5. Pronósticos del clima
El National Weather Service y el Weather Channel contribuyen
a identificar los días específicos y las temporadas de
mayor exposición a las RUV. Cada vez más canales de noticias
incorporan en sus segmentos del clima el índice estimado
de RUV y aportan así a la cultura de mayor prevención.
6. Reducir la exposición intencional a rayos UV
Se calcula que de 11% (hombres) a 37% (mujeres) de adolescentes
blancos en Estados Unidos han utilizado alguna vez
una cama de bronceado. Se han propuesto leyes que obliguen
a los dueños de estas camas de bronceado a mostrar al
público letreros de alerta de riesgo de cáncer por su uso
(California) y a solicitar autorización de los padres en menores de 17 años (Texas).4,10 Aún no se especifica con exactitud
el efecto de los rayos UV en estas camas de bronceado.
En un estudio de casos controlados de mujeres jóvenes con
carcinoma basocelular se descubrió que la exposición en camas de bronceado fue casi el doble en mujeres con este cáncer,
aunque no fue estadísticamente significativo. Sin
embargo, en otro estudio de carcinoma basocelular y carcinoma
de células escamosas comparado con grupo control,
Karagas y colaboradores observaron que todos los dispositivos
para bronceado artificial se asociaron a una mayor
posibilidad de presentar carcinoma basocelular o de células
escamosas.1,4,10
7. Campañas de salud pública
Una estrategia exitosa ha sido atraer a los jóvenes. Muchos
lemas dirigidos a ellos se han originado en Australia, quienes
han designado al cáncer de piel como un problema de
salud pública grave e identifican creencias individuales y
comportamientos de riesgo. Un mensaje muy popular fue
slip, slop, slap (deslizarse, untarse, ponerse), campaña adoptada
en Estados Unidos por la ACS en 1998, que alienta a los
niños y adultos a slip on a shirt (deslizarse una playera), slop
on sunscreen (untarse bloqueador) y slap on a hat (ponerse un
sombrero). Esta campaña promueve el uso de sombreros,
camisas de manga larga y filtro solar al aire libre. Una campaña
preventiva resultó muy exitosa (al menos en Australia,
con el lema “sin sombrero no hay juego”); ésta requería que
los niños salieran a jugar en el recreo con sombreros, de lo
contrario no se autorizaba ese tiempo.
Es difícil promover que el público en general cobre
conciencia de la importancia de usar filtro solar todos los
días, y más difícil aún es hacerlo con niños y adolescentes.
Como las personas de esta edad tienen una mayor preocupación
por su apariencia, esto se puede aprovechar para
fomentar el cuidado de la piel y evitar el acné mediante la
protección solar de una manera más interesante e innovadora;
por ejemplo: ABC´s for fun in the sun (El abecé para
divertirse al sol) (A = away [alejarse del sol], B = block [bloquearlo],
C = cover up [protegerse], S = speak out [correr
la voz]).1,21
Dos actividades que realizaron los autores son interesantes
como estrategia de aprendizaje: 1. En las primarias
presentaron un video sobre la importancia de la ropa y
algunos accesorios recomendados para protegerse del sol;
después pasó un niño al frente y sus compañeros lo vistieron
de manera adecuada para ir a la playa. 2. Se elaboró un
programa de manualidades dirigido a pequeños grupos de
primaria, dirigido por estudiantes de medicina, para fabricar
pulseras que cambian de color cuando aumenta la exposición
al sol, de modo que recuerde la importancia de la
protección solar.
Es importante realizar este tipo de programas en las
escuelas porque, además de que los niños aprenden de
forma sencilla y práctica al aceptar un buen hábito, también
los maestros razonan estilos cognitivo-afectivos, lo cual
genera un círculo de aprendizaje. Así, las autoridades de la
escuela se dan cuenta de la importancia de programar el
recreo y educación física en horarios apropiados.38
El mensaje para el público es que la regla del “abecé”
ayuda a detectar signos de cáncer de la piel.1,2 Cuanto más
rápido se detecta este cáncer, mayor es la probabilidad de
curarlo. Es recomendable revisarse la piel el mismo día
de cada mes. Para hacerlo, hay que pararse frente a un
espejo de cuerpo completo y usar otro, de mano, para revisar
toda la piel; incluso las plantas de los pies y la parte
superior de la cabeza; se puede pedir ayuda para esto último.
También sirve un secador de cabello en graduación
baja para que el cabello se mueva. Hay que fijarse en los
cambios en algún lunar o si apareció uno nuevo; todo lunar
nuevo después de los 30 años de edad debe revisarse con
cuidado y consultarlo con el médico.
El abecé se compone
de las siguientes siglas: A, por asimetría: un lunar que al
dividirse en dos no se ve igual en ambos lados; B, por
borde: un lunar con bordes poco definidos o indentados
(en muesca o ameboideos); C, por color: los cambios de
color de un lunar son oscurecimiento, extensión del color,
pérdida del color o aparición de colores múltiples, como
azul, rojo, blanco, rosado, violeta o gris; D, por diámetro:
un lunar de más de 0.63 cm (un cuarto de pulgada) de
diámetro (del tamaño de la goma de un lápiz); E, por
elevación y exulceración: un lunar levantado por encima
de la piel y con una superficie áspera.1,2
Si se observa un cambio en un lunar, se debe pedir que
un profesional médico lo examine. Sobre todo se deben
observar lunares que aparezcan en grandes cantidades (más
de 100), que cambien de tamaño (si se desparrama y ensancha),
que cambien sus bordes (si se hacen irregulares), que
se modifiquen de forma que una mitad del lunar no se
parezca a la otra, o que cambien de color, incluso distintos
tonos del mismo color. También es importante un cambio
de la apariencia de la superficie (si se forman escalas o costras,
o comienza a sangrar o perder líquido), que crece con
rapidez, de forma escamosa o con costra, o una llaga que no
se cura, que pica, o un punto cutáneo que se sienta áspero,
como papel de lija.12,28
Si se nota que un lunar cambió, o si hay un lunar nuevo
que no se parece a los demás, se debe acudir al médico. El
cáncer de la piel puede tratarse con éxito si se detecta a tiempo.
La regla del abecé sirve para detectar signos de cáncer de
la piel. Además, si los lunares pican, duelen, sangran, se
inflaman o se repiten, tienen que evaluarse médicamente.
8. Normas sociales
Otro tipo de campañas de salud pública se enfocan en las
normas sociales, con lemas como “el color más sano para tu
piel es el color con que naciste”, para separar el bronceado
de los criterios estéticos. A pesar de los esfuerzos educativos,
en Estados Unidos aún se valora la “belleza” del bronceado.
Sin embargo, el mundo de la moda parece estar cambiando.
George y colaboradores revisaron revistas de moda
de 1983 a 1993 y observaron una tendencia a bronceados más
ligeros, el uso de sombreros y más anuncios de protectores
solares. Un producto de Procter and Gamble se lanzó con la
campaña “ama la piel en que te encuentras”, con buenos
resultados.1,2
9. Promoción del índice ultravioleta
En función de la experiencia y la aceptación de la depleción
terrestre del ozono, se creó un índice que mida los rayos
ultravioleta durante la elevación del sol en el cielo, aun
entre nubes y con modificaciones del ozono, muy aplicable
en las grandes metrópolis y con publicación diaria en los
principales diarios. Las variables que el público debe conocer
son altitud, latitud, época del año y hora del día. Este
índice consta de una escala de 0 a 10 que correlaciona la
gradación del peligro por nivel de exposición de forma
cuantitativa. De acuerdo con esto, de 0 a 2 es mínima, de
3 a 4, baja; de 5 a 6, moderada; de 7 a 9, alta; y de 10 o más,
muy alta.1,2,12
10. Responsabilidad compartida en un mundo
que es de todos
Para lograr una fotoeducación racional, es necesaria la convergencia
de varios factores, quizá el más importante de los
cuales sea el personal. Hoy en día, las estrategias preventivas
del cáncer de piel se dirigen sobre todo a dos grupos de
población bien definidos, niños y adolescentes, por la especial
importancia y trascendencia de las quemaduras solares
en esas épocas de la vida (primeros 18 años), así como por la
cantidad de radiación solar recibida; los que se denominan
“grupos relacionados” son las personas que tienen una
implicación directa en las medidas de fotoprotección de la
población general.42
En estos grupos participan familiares, líderes de opinión,
profesionales de la educación y profesionales sanitarios no dermatólogos (farmacéuticos, fisioterapeutas, enfermeros, especialistas en medicina deportiva, etc.). Todos
ellos deben tener información y conocimiento del problema
para identificarlo y manejarlo en su quehacer diario.
Conclusiones
Parafraseamos al doctor Neville Devis y coincidimos en
que, a diferencia de otros cánceres que suelen permanecer
ocultos, el melanoma maligno escribe su mensaje en la piel
con su propia tinta y está ahí, a la vista de todos. Algunos lo
ven, aunque no lo entienden. Esto nos debe impulsar a prevenir
el cáncer cutáneo en todas sus modalidades. Compete
a numerosos profesionistas tomar prontas decisiones sobre
esto: patólogos, oncólogos, cirujanos plástico-reconstructivos,
internistas, médicos familiares, enfermeras, paramédicos
y todos quienes integren los “grupos relacionados”,
como pedicuristas, peluqueros, esteticistas, cosmetólogos,
etc., para que de una forma u otra veamos, comprendamos
y actuemos con mayor corresponsabilidad.
Las acciones que proveen protección solar evolucionaron excepcionalmente en pocos años, y los protectores y
filtros solares aún son un armamento preventivo que no
interfiere en el estilo de vida. El conjunto de medidas de
reducción de la exposición con cambios de actitud y conductas
de mayor interés preventivo, como las ya expuestas,
debe aplicarse como sana costumbre preventiva y no porque
se precise ante un riesgo inminente.
Las mejoras farmacológicas, inmunológicas, de hábitos
de vida y de métodos diagnósticos (dermatoscopía, etc.), y la variedad de opciones para tratar los cánceres cutáneos
han producido modificaciones sustanciales en el concepto
preventivo, ahora gozamos de una creciente filosofía de
“fotoeducar” a la población, incluso en presencia de personas
que de manera contumaz e incisiva, e irremediablemente
adictas, pretendan generar un “cotidiano culto” a la
exposición a las nocivas RUV.
No hay pretexto: todos queremos llegar a viejos, pero
pocos sabemos hacerlo; a mayor esperanza de vida y más
exposición solar, la piel, sus anexos y las mucosas son muy
expresivos al correr de los años; están al alcance de ser apreciados
con capacidades analítica y juiciosa por todos, pero
hace falta “alcanzar una buena mirada y que siembre para
siempre con mejores logros” con la plena conciencia profesional
y social de cada uno de los que deseamos que esta
ascendente pandemia decline de una vez por todas.