Correspondencia

Dra. Patricia Chang

Hospital Ángeles; 2a Av. 14-74, zona 1, 01001, Guatemala
Correo electrónico: pchang2622@gmail.com

Caso clínico

Paciente masculino de 73 años de edad con dermatosis localizada en la región preauricular derecha, constituida por neoformación rojiza de bordes bien limitados, exofítica de 1 × 1 cm (fotografías 1 y 2). El resto del examen físico presentó resultados dentro de los límites normales.

Inició su padecimiento hace tres meses con la aparición de una bolita que poco a poco aumentó de tamaño hasta su estado actual, asintomática, motivo de la consulta. Sus antecedentes personales y familiares son negativos. Con estos datos clínicos se diagnosticó un carcinoma epidermoide, por lo que se le realizó biopsia de la lesión. La histología de la lesión muestra una lesión exofítica y ulcerada conformada por células pleomórficas de núcleos aumentados de tamaño con una cromatina granular, nucléolo prominente, escaso citoplasma y numerosas figuras de mitosis atípicas. Dichas células están entremezcladas con otras multinucleadas pleomórficas de citoplasma variable y una tercera población de núcleos alargados irregulares, conescaso citoplasma, el fondo con áreas de edema y hemorragia focal (fotografías 3 a 5). El estudio de inmunohistoquímica complementaria mostró positividad para CD 68 ++ (fotografía 6) y vimentina +++ (fotografía 7). S-100 + fue focalmente positiva (fotografía 8). Las proteínas CD 30,
CK AE1/AE3, antígeno membrana epitelial y pancitoqueratina fueron negativos.


El diagnóstico definitivo del paciente fue un fibroxantoma atípico, tumor poco común y cuyo diagnóstico diferencial debe plantearse con carcinoma epidermoide, melanoma amelanótico y tumor de Merkel. Debido a lo poco frecuente del tumor se realiza la presente comunicación.


Comentario
El fibroxantoma atípico es un sarcoma indiferenciado pleomórfico cutáneo que se presenta en piel, en pacientes ancianos y en zonas expuestas al sol. Por su localización superficial, suele tener un pronóstico excelente. En todo caso, cuando se diagnostica fibroxantoma atípico, debe definirse estrictamente como tal y descartar otros tumores de la piel, como melanoma maligno o sarcomas profundamente invasivos, bien conocidos por su potencial metastático.1,2 Los fibroxantomas atípicos por lo general se presentan en el nivel de la cabeza y cuello, particularmente nariz, mejilla y orejas, en individuos mayores. Ahora se piensa que los tumores que se presentan en las extremidades de individuos jóvenes en realidad serían ejemplos de fibrohistiocitomas atípicos. La radiación terapéutica y solar son fac-tores en la patogénesis de esta enfermedad. Esto se dice por la ocurrencia de este tumor en zonas expuestas al sol y su frecuente asociación con otras lesiones actínicas, así como por la identificación de tantas mutaciones por radiaciones ultravioleta, además de la presencia de fotoproductos en el espesor de la lesión. La incidencia de irradiación previa varía de menos de 5% a más de 50%, según las series.3,4 En la mayoría de los casos, el periodo latente entre la radiación previa y la apariencia del tumor es de más de 10 años.

 


En el examen clínico se observan lesiones solitarias, nodulares o ulceradas de menos de 2 cm y con un aspecto no distintivo, razón por la cual el diagnóstico diferencial es muy amplio: se puede incluir carcinoma basocelular, carcinoma espinocelular, granuloma piogénico y quiste de inclusión. Estos tumores son lesiones dérmicas de tipo expansivo que protruyen la epidermis y a veces la ulceran; hacia los extremos se ve una zona de Grenz de dermis no comprometida por el tumor. La dermis vecina muestra compresión, así como los anexos, con una marcada atrofia. Por definición, este tumor casi nunca compromete el tejido celular ni estructuras profundas, como fascia o músculo.5,6

 



Histológicamente, estos tumores están bien circunscritos, no están encapsulados, son altamente celulares, se localizan en la dermis y están compuestos por tres tipos de células. El primer tipo es de células abigarradas dispuestas al azar, entremezcladas con otras; el segundo tipo, multinucleadas o mononucleadas, con núcleos hipercromáticos, pleomórficos y numerosas figuras de mitosis atípicas; estas células a menudo presentan un citoplasma vacuolado. La tercera población de células predominante es una célula alargada y edematosa dispuesta en fascículos.

 


Algunas veces se encuentran áreas de hemorragia y depósitos de hemosiderina. Ocasionalmente se presentan células inflamatorias, y se han mencionado células claras y células granulares neoplásicas en el espesor del tumor. Otros casos también reportan diferenciación condroide, osteoclástica y ósea.8,9 La necrosis es poco común, y si se encuentra, es en el nivel de la epidermis suprayacente del tumor. Si aparece algún tipo de infiltrado inflamatorio, es escaso y periférico, compuesto predominantemente de neutrófilos.6,7

 


Los hallazgos que sugieren una agresividad potencial mayor son invasión vascular, invasión del tejido celular subcutáneo y necrosis tumoral.