Introducción
La tiña de la cabeza es una micosis superficial de baja morbilidad
que se manifiesta de diversas formas, conforme a la
invasión del pelo por los hongos patógenos (ectothrix o ectoendothrix),
a la cantidad del inóculo y al estado inmunológico
del huésped. Es más frecuente en países subdesarrollados.
La etiología varía de un país a otro y cambia significativamente
en diversas áreas de un solo país, o bien por intervalos,
lo que demanda estudios epidemiológicos periódicos
para conocer el estado en curso del padecimiento.1,2 La
causa puede ser cualquier dermatofito patógeno, excepto
Epidermophyton floccosum y Trichophyton concentricum.
Es casi exclusiva de niños y difícilmente se presenta
después de la pubertad; es muy rara en adultos, en quienes
afecta más a mujeres alrededor de la menopausia o ancianas. Predomina en áreas rurales o suburbanas. Algunos
de los factores asociados con una mayor frecuencia son
la higiene personal deficiente, hacinamiento y bajo nivel
socioeconómico. Las epidemias familiares son comunes,
y es difícil erradicarla debido a los portadores asintomáticos.
3,4
Hoy en día, el agente causal más frecuente en Estados
Unidos es T. tonsurans,5 y en nuestro país, M. canis;2 sin embargo, en muchas partes del mundo no se buscan ni identifican
casos de este padecimiento, y tienden a reportarse sólo
en regiones donde hay laboratorios para estudios micológicos
que se ocupan de las dermatofitosis.4
Objetivo
Conocer las características clínicas y micológicas de los ca sos
de tiña de la cabeza observados en el Centro Der mato lógico
de Yucatán de diciembre de 2001 a diciembre de 2007.
Materiales y métodos
Se obtuvieron datos de 116 pacientes con diagnóstico clínico
de tiña de la cabeza. Se registró sexo, edad, ocupación,
diagnóstico de tiña de la cabeza seca o inflamatoria, tiempo
de evolución y posesión de mascotas. Se excluyó a dos
pacientes: uno con diagnóstico de dermatitis seborreica con
examen directo negativo para parasitación del pelo y a un
paciente de 24 años con exámenes directo y de cultivo positivos
de quien no se obtuvo el resto de la información.Se realizó examen directo de especímenes obtenidos de
piel cabelluda mediante curetaje de la lesión, se observaron
las muestras al microscopio con hidróxido de potasio al 30%
o negro de clorazol; se consideraron positivos con la presencia
de filamentos o esporas y, cuando fue posible, se
determinó la forma de parasitación del pelo (endothrix o ectoendothrix).
Después se realizó un cultivo a temperatura
ambiente en un medio Sabouraud con antibióticos y se determinaron
las especies de dermatofitos (cuadro 1 y gráfica 1).

Resultados
De los 114 pacientes estudiados, 56 fueron de sexo femenino
y 58 masculino, sin encontrar diferencia significativa (50.9% y
49.1%, respectivamente). Cincuenta y nueve pacientes (51.8%)
eran estudiantes de primaria, 50 (43.9%) preescolares y sólo
cinco (4.4%) lactantes. La edad de presentación fue desde
menos de un mes hasta 13 años, con una media de 5.5 años
en el momento del diagnóstico. El tiempo de evolución fue
de una a 44 semanas, con una media de seis (gráfica 2).

Los
agentes etiológicos más frecuentes fueron M. canis seguido
por T. mentagrophytes; en la tiña seca, el agente causal principal
fue M. canis (35.5%), seguido de T. mentagrophytes (8.7%),
T. rubrum (0.8%) y T. tonsurans (2.6%); y en la tiña inflamatoria, T. mentagrophytes (29%), seguido de M. canis (7.8%),
T. tonsurans (1.7%), M. gypseum (1.7%); 16% de los cultivos fue
negativo. En general, las tiñas secas tuvieron tiempo de evolución
mayor a las inflamatorias, de 7.37 semanas y 4.44 semanas, respectivamente, con una diferencia estadísticamente
significativa (prueba t 0.013) (gráfica 2). La edad media en el
momento del diagnóstico fue de 5 años para la tiña seca y de
6 años para la tiña inflamatoria (prueba t 0.053). Sólo ocho pacientes tenían relación con algún animal doméstico, dos de los
cuales estaban en tratamiento por tiña (un perro y un gato);
el resto de los pacientes no tenía convivencia con animales.

Comentario
En estudios previos se reporta que de 87 a 90% de los casos
de tiña de la cabeza corresponde a la variedad seca, contra
10 a 13% de la variedad inflamatoria. En este estudio encontramos
una cantidad similar de casos de tiña seca y tiña
inflamatoria. La edad promedio de presentación fue de 5.5
años, lo cual coincide con el rango de edad predominante
reportado antes, de 3 a 7 años5 en preescolares y escolares.
Los agentes causales fueron M. canis seguido de T. mentagrophytes.
En la bibliografía, el segundo agente causal registrado
es T. tonsurans, lo cual puede relacionarse con la distribución
geográfica de los microorganismos.2,5,6 La forma
de parasitación más frecuente fue ectoendothrix, lo cual coincide
con la mayoría de los informes.1,2 No encontramos
diferencia significativa entre el sexo de los pacientes.
De las formas inflamatorias de tiña de la cabeza, la más
común es la de hipersensibilidad, o querión de Celso, que
se caracteriza por un plastrón inflamatorio doloroso a la
palpación, acompañado de adenopatía regional.2 Todas las
cepas que parasitan el pelo pueden producir cuadros inflamatorios
semejantes al querión, pero de manera particular
las que lo hacen son los dermatofitos de origen zoofílico,
como M. canis, T. verrucosum y T. tonsurans, o de origen geofílico,
como M. gypseum. En México se han reportado casos
por T. tonsurans, y en un reporte de nueve casos de dermatofitosis
inflamatorias (cinco de granuloma tricofítico y cuatro
de querión), tres casos inflamatorios se debieron a
T. tonsurans y uno a T. rubrum.7
El favus, causado sobre todo por Trichophyton schoenleinii,
es un tipo de tiña inflamatoria caracterizada por la presencia
de costras amarillas elevadas en forma de “cazoleta” o
escudete (godetes fávicos) alrededor de los folículos pilosos,
con costras queratósicas que contienen hifas y pueden ser
muy infecciosas.2 La tiña fávica también puede ser causada
por Microsporum gypseum y T. violaceum.5,8
En México, de forma similar a lo observado en el resto
del mundo, han cambiado los patrones de distribución geográfica
de los agentes causales de tiña de la cabeza. En este
país, la tiña de la cabeza representa de 4 a 10% de las dermatofitosis,
y de 69 a 90% en preescolares y escolares. La
variedad seca se observa en 90% y la inflamatoria en 10% de
los casos.9 En un estudio clínico-micológico de 125 casos
realizado en la ciudad de México se encontró un predominio
de Microsporum canis como agente etiológico con 77.6%,
seguido de Trichophyton tonsurans con 16.8%. Estos datos
muestran el cambio en el patrón epidemiológico, pues hace
30 años el agente más común era T. tonsurans; esto se atribuye a que la mayoría de pacientes se encuentra en áreas urbanas donde predomina el primero. En zonas rurales aún
se aísla el segundo, aunque en menor proporción que tres
décadas antes. Sin embargo, es curioso que en la frontera
norte de México la frecuencia de casos por T. tonsurans todavía
sea alta2,6 y muy similar a lo observado en Estados
Unidos.5 Diez años después, un estudio retrospectivo de los
mismos autores, realizado en dos servicios de dermatología
de la ciudad de México (Hospital General de México y
Hospital Infantil de México), arrojó los siguientes resultados:
de 122 casos comprobados clínica y micológicamente,
con una edad promedio de 6.1 años, el sexo femenino representó
58.1%, y el tipo de parasitación que predominó fue
ectoendothrix, con 36%. En cuanto a los agentes etiológicos,
en 75 casos de los 122 (61.5%) se aisló Microsporum canis; el
segundo agente etiológico fue Trichophyton tonsurans, aislado
en 36 pacientes (29.5%). Por tanto, el agente etiológico predominante
aún es M. canis, pero disminuyó más o menos de
15 a 20% en comparación con el estudio anterior. Respecto
de las variantes clínicas, predominó la forma seca (87%),
dato similar a lo presentado en la tercera revisión del
Consenso Nacional de Micosis Superficiales en México.6,10